¿Podemos
decir que el pasodoble "La gracia de Dios" es una consecuencia de "La
Giralda"?, ¿Por qué no?
Los
maestros Eduardo López Juarranz y Ramón Roig, ambos compositores prolíficos, de
inspiración fácil, tenían entre ellos sus discusiones por diversidad de
criterio en lo relativo a la labor creadora.
Debido
a estas circunstancias y a raíz del estreno apoteósico en Paris de su pasodoble
"La Giralda" triunfal éxito
repetido luego en España, al maestro Juarranz se le ocurrió hacer llegar a su
buen amigo y como resultado de una acalorada discusión, la siguiente
dedicatoria en la partitura del pasodoble "La Giralda": "Para Ramón
Roig, con la completa seguridad de que se dará perfecta cuenta de cómo se
escribe un pasodoble".
Dicha
dedicatoria no le resultó muy grata al maestro Roig, le sorprendió la actitud
de su íntimo amigo y le dolió el tono de la engreída dedicatoria. En ningún
momento demostró estar enojado por ninguna de las dos cosas y comenzó a
escribir en el pentagrama.
A
los ocho días de haber recibido la "delicada dedicatoria" de su amigo
Juarranz, el maestro Ramón Roig le remitió la inspirada partitura de "La Gracia
de Dios" con la siguiente dedicatoria: "A Eduardito López Juarranz,
para que compruebe, al leer la presente partitura de "La Gracia de Dios", que
se trata de un verdadero pasodoble, desde luego, mejor que el suyo".
Analizando
ambas partituras, podemos decir que los dos pasodobles son extraordinarios y se
están interpretando en las plazas de toros desde hace más de un siglo.
Ramón
Roig compuso este pasodoble en Cartagena, donde era director de la Banda de
Música de Infantería de Marina. En el busto que representa al maestro Alvarez
Alonso -autor de "Suspiros de España" - en la Plaza del Rey de
Cartagena, además de encontrar fragmentos de dicha partitura, existen
referencias a los otros dos grandes pasodobles escritos en esta ciudad
murciana: "El Abanico" de Javaloyes y "La Gracia de Dios".