La música es del
toledano Emilio Cebrián Ruíz (1900-1943) y la letra de Federico de Mendizábal.
Anunciando
la buena ventura
llegan
los símbolos rojos,
por
las rayas de la mano,
por
el mirar de los ojos...,
y
depues como soles de oro al confín
se
marcharán con las guitarras,
las
morenas sultanas hermanas
por
el Albaicín.
Y
saliendo a recibirlas
los
gitanos cantan ¡olé!,
y
viene mi Carmela
toda
señorío.
Abrazando
lo que es mío,
mordemos
lo mejor del querer,
y
todo es alegría, salero y tronío
del
alma calé.
La
taranta, tarántula pica
y
Carmela se pone más rica,
y
la zambra por el Sacramonte
pinta
ya de morao el horizonte,
y
pinrele,
churumbele,
con
el rumbo
baila
ya.
Churumbeles...,
flor
de Hungría...,
faraones
de sangre gitana
de
la bulería...,
gitanillos...,
churumbeles...,
corazones
errante de cantos
de
sol y claveles...
Sacromonte
granaíno...,
con
la luz de la zambra gitana
se
alumbra el camino...
Y
en estrellas
de
amargura,
en
la noche de plata, florece
la
buenaventura...